La inteligencia emocional

¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

La inteligencia emocional representa la facultad del ser humano de percibir y de comprender más allá de la forma y de actuar con sensibilidad frente a todo lo que se presenta ante nosotros : situaciones, acontecimientos, personas, objetos, apoyándonos en nuestras memorias, conscientes e inconscientes, y en la carga emocional, positiva o negativa, que estas contienen.
Así, cuando vemos un objeto, nuestra forma de reconocerlo y de evaluarlo está codificada en función de los sentimientos y las emociones que hemos registrado durante nuestras experiencias personales con el objeto en cuestión. Nuestra vivencia en relación con ese objeto puede remontarse hasta nuestra infancia o incluso mucho más allá.
Para comprender mejor la interacción de los mecanismos multidimensionales con los que opera nuestra conciencia podemos compararla con la robótica. Por ejemplo, para reconocer una mesa, un robot necesitará más de 10 000 fotos de mesas de todas las formas y colores. En el caso del ser humano, su inteligencia se activa de forma similar a la de un robot o a la de un computador, salvo por el hecho de que se añade, simultáneamente, una dinámica cuántica emotiva relacionada con una multitud de informaciones registradas en el transcurso de sus distintas vivencias relacionadas con ese objeto.
Así, una mesa puede desencadenar tristeza en una persona que vivió en una familia en la que no había comunicación, atención o afecto en el momento de compartir, mientras que para otra la mesa puede representar un cálido lugar de reunión, un extraordinario compartir y la unión familiar. Este ejemplo muestra que codificamos de forma muy personal nuestra inteligencia emocional, nuestros puntos de referencia y nuestra facultad de reconocimiento en función de nuestras vivencias sensoriales y multidimensionales. Esto explica las diferentes asociaciones y reacciones que un grupo de personas puede tener frente a un mismo objeto.
El número de investigaciones y estudios realizados con el fin de descifrar el funcionamiento de la conciencia humana aumenta sin cesar. Simultáneamente, su desarrollo nos permite ver la analogía con la revolución científica y tecnológica en el campo de la inteligencia artificial (IA).
Actualmente, los estudios en esta área están en pleno crecimiento en todo el mundo y forman parte de los temas más fascinantes y más importantes del siglo XXI. El Centro de Enseñanza & de Investigación UCM está muy involucrado en el estudio del funcionamiento de la conciencia a través de la enseñanza del lenguaje simbólico y la interpretación de los sueños, señales y símbolos. El 

El ejemplo de la mesa muestra que un símbolo está determinado por múltiples factores y que solo la activación de nuestra inteligencia emocional puede permitirnos comprender todas sus facetas.
Actualmente, los nuevos líderes son buscados y contratados no solo por sus diplomas universitarios sino también en función de sus capacidades y competencias en materia de gestión de recursos humanos y de su aptitud para funcionar en el plano de las relaciones con una inteligencia emocional diversificada. La profunda comprensión del ser humano en todos sus aspectos garantiza a la vez el éxito de una empresa y el de una vida en el plano individual, relacional y familiar. En efecto, la inteligencia práctica e intelectual no basta para alcanzar el verdadero éxito. Un genio cartesiano siempre estará limitado si no desarrolla también su potencial emocional. Y esto es aún más cierto hoy, ya que en el mundo en el que vivimos actualmente las multidmensiones de la conciencia se vuelven cada vez más tangibles gracias a los numerosos descubrimientos e inventos tecnológicos que les dan formas palpables, concretas, pero que podrían crear daños en el plano individual y colectivo si no son utilizados con la sabiduría del corazón.

COMPRENSIÓN GLOBAL = VERDADERA INTELIGENCIA

La inteligencia emocional aumenta de forma extraordinaria nuestra lucidez frente a las situaciones y acontecimientos que vivimos. En efecto, confiere la visión global y la profunda empatía que permite tener un discernimiento benevolente y actuar con conocimiento de las fuerzas y debilidades de las personas involucradas en una situación, un acontecimiento u otro.
Hasta nuestra época, el ser humano había subestimado e incluso ignorado la realidad de las multidimensiones y su capacidad para percibirlas gracias a sus sentidos sutiles innatos que, sin embargo, permanecen aún inactivos en la mayoría de las personas. Por lo tanto, dejó simplemente de lado ese potencial para concentrarse principalmente en los estudios cartesianos, lógicos y muy concretos. Pero, aunque invisibles a simple vista, son nuestras emociones y sentimientos añadidos al conocimiento intelectual de la vida los que definen la comprensión profunda y compleja de lo que somos, de las elecciones que hacemos, de la manera en la que nos manifestamos, etc.
Los programas escolares y la enseñanza en las escuelas del mañana no se enfocarán únicamente en la comprensión intelectual de las cosas. También enseñarán a los estudiantes cómo percibir y sentir profundamente, es decir cómo utilizar e integrar las multidimensiones de la conciencia en la adquisición y la aplicación del Conocimiento y el desarrollo de nuestras múltiples facultades.
En nuestra sociedad contemporánea a menudo escuchamos hablar del QI para evaluar las aptitudes y los conocimientos globales de una persona. Mientras más elevado es este y más se aleja del promedio, más se considera a la persona un genio. Sin duda los grandes genios de este mundo marcaron los primeros pasos en el sendero del conocimiento intelectual, inventaron cosas extraordinarias y lograron resolver enigmas físicos muy complejos. Al hacerlo, marcaron el inicio del camino hacia el increíble potencial que reside en cada uno de nosotros. En adelante podemos imaginar cuál será nuestro futuro y cómo vivirán las nuevas generaciones de genios multidimensionales que surgirá, gracias a la alianza entre el QI y el QE.

Este texto fue escrito por Francis L. Kaya y Anthony di Benedetto, profesores del Centro de Enseñanza e Investigación de la UCM.